You are currently browsing the monthly archive for Marzo 2008.
Cuando dejamos mucho tiempo una cacerola al fuego la base suele quedar totalmente negra de hollín por fuera, normalmente, si las limpiáramos a fondo desde el primer día no se nos iría quedando ese rastro tan difícil de quitar con el tiempo. Si queréis que vuelvan a estar como nuevas, un buen método es utilizar espuma para limpiar hornos, del mismo modo que se usan habitualmente pero echando la espuma en la parte que queremos limpiar, dejamos actuar un par de horas y después retirar con un estropajo de metal. (Ojo, para la parte exterior).
Otro problema suele ser el de las cacerolas que por dentro son blancas o las bandejas de horno de cerámica, para ello sólo hay que llenarlas de agua, echar un buen chorro de lejía y ponerlas a fuego lento unos minutos, se limpian solas.
Aprovecharé que ayer comiendo con unos amigos, me saqué este truco de la manga, pensando que era de sobras conocido pero como me dijeron que no lo sabían, ahí va.
Se trata de resolver en unos segundos el problema de las mesas que cojean, eso tan molesto de estar comiendo y la mesa balanceándose. Mucho más cómodo y rápido que ir doblando servilletas.
Qué necesitamos: Un trozo de miga de pan, una bola un poco más pequeña que un pelota de golf.
Qué hacemos: Ponerla bajo la pata que nos está molestando, el problema acaba instantaneamente.
Otra versión de este truco es guardar las esponjas de baño viejas, cortadas en cuatro trozos y usarlos del mismo modo, suele funcionar, aunque de verdad, como la miga de pan, nada.
