Reciclando de nuevo. Esta vez los huevos de plástico amarillo que contienen el imposible juguetito (con su correspondiente plano) de los huevos Kinder y similares, ya que el juguete, en mi caso, siempre acaba a tomar por saco, el huevo amarillo lo voy regalando, que para llevar el ibuprofeno, paracetamol, o incluso las sacarinas de “esa marca que me gusta a mí” es fenomenal. No es elegante pero es muy práctico y se abre menos que una cajita que me regalaron de plata que no servía para nada.

3 comments
Comments feed for this article
Diciembre 29, 2007 a 4:36 am
Rosa
He encontrado tu blog por casualidad y me ha encantado, voy a enviarle la dirección a mis amigos para que lo visiten. Sigue así.
Febrero 3, 2008 a 7:09 pm
yalohagoyo
Gracias a ti Rosa. Un abrazo.
Mayo 5, 2008 a 11:59 am
boirina
Mi uso personal para los huevos amarillos esos: dentro cabe la dosis justa de pasas para evitar un bajón de azúcar en un momento dado.