Este consejo tiene doble utilidad, por una parte, los cepillos de dientes deben reponerse cada cierto tiempo y no esperar a que parezcan un peluche despeinado. ¿Qué podemos hacer con los viejos? Mudarlos a la sección de artículos de limpieza de nuestra casa, cocina, baño, trastero. Ésa será su última morada antes de que aparezca otro sustituto. Y ¿para qué lo podemos usar? Para limpiar esas cosas que con un simple estropajo o trapo no llegamos.

Ejemplos: las juntas de las baldosas, los filtros de las licuadoras (siempre se quedan restos de fruta), los coladores finos (sobre todo si hemos filtrado algo pastosillo), seguro que se os ocurren muchas más ideas. :)

Inconveniente: Es IMPORTANTE no confundir el cepillo habitual con el que estamos usando para limpiar los restos de moho de la bañera.